He estado comiendo bien, haciendo ejercicio y cuidando mi salud mental. Los kilos han empezado a bajar y me siento genial. ¡Y de repente sucede! El temido estancamiento de pérdida de peso. A pesar de que sigo esforzándome igual, el descenso se detiene abruptamente. El Dr. Yves Robitaille, director de un centro médico metabólico en Montreal, Canadá, dice que esto es inevitable.
Nuestro cuerpo está diseñado para mantenernos con vida, y una de las formas en que lo hace es tratando de conservar nuestro peso, sin importar cuál sea. Cuando perdemos peso, explica el Dr. Robitaille, el cuerpo interpreta que es porque hay escasez de comida, así que comienza a ralentizar el metabolismo para evitar que muramos de hambre. Aunque en el mundo moderno la comida abunda, nuestra biología no se ha adaptado del todo a este entorno. Por eso, según el doctor, no importa cuánta fuerza de voluntad tengamos ni cuánto esfuerzo pongamos: tarde o temprano, todos llegamos a un estancamiento.
Cuando rechazas los dulces en la oficina, soportas el hambre y no fallas ni un solo día en el gimnasio… y aun así la balanza no se mueve, “es muy desalentador”, reconoce. Pero te invita a pensar en la pérdida de peso como el proceso de pasar de un estilo de vida completamente sedentario a convertirte en maratonista. No ocurre en tres semanas, ni siquiera en tres meses. Y para muchas personas con exceso de peso, los cambios en el estilo de vida por sí solos no son suficientes para alcanzar su peso saludable ideal. Existen tratamientos médicos respaldados por evidencia —como intervenciones psicológicas, medicamentos y cirugía— que pueden ayudar a lograr resultados sostenibles a largo plazo.
Sentirse desmotivado forma parte del camino hacia cualquier gran objetivo, insiste el Dr. Robitaille. Y esos momentos de frustración son, de hecho, los más decisivos en el éxito de la pérdida de peso. El reflejo común al enfrentar una meseta es abandonar todo y culparse a uno mismo. Pero echarse la culpa o decir que uno “no tiene fuerza de voluntad”, según el doctor, es la salida fácil. Es una excusa para rendirse y detener el proceso.
En lugar de eso, recomienda ver el estancamiento como una señal de que es momento de buscar apoyo, tal como lo haría un corredor que recurre a un entrenador cuando se estanca o a un fisioterapeuta si siente dolor. Nunca sientas vergüenza de decirle a tu médico que estás teniendo dificultades. Ellos no se van a decepcionar ni entristecer: van a ayudarte a encontrar el camino para superar ese obstáculo.
Los médicos, nutricionistas y otros profesionales de la salud entienden mejor que nadie que la pérdida de peso se detiene y los estancamientos ocurren. Por eso cuentan con las herramientas y tratamientos adecuados para ayudarte a transitar este periodo normal de desánimo.
“Siempre hay esperanza, siempre hay soluciones”, afirma el Dr. Robitaille. Así que comunícate con tu médico y haz de este el momento en que logres superar de una vez por todas ese temido estancamiento.
La información médica en el sitio web de Mi Peso – ¿Qué Debo Saber? se proporciona solo como un recurso informativo. El contenido no tiene la intención de ser, ni debes depender de él como un sustituto de una evaluación médica profesional, diagnóstico, consejo y tratamiento.
