Les pedimos a varios médicos especialistas en el tratamiento de la obesidad y el exceso de peso que compartieran sus recomendaciones sobre cómo hablar con un médico de cabecera sobre alcanzar un peso más saludable. Estas fueron sus sugerencias:
1. Infórmese primero.
Antes de iniciar la conversación, es importante entender por qué la Asociación Médica Canadiense y la Organización Mundial de la Salud han declarado que la obesidad o el exceso de peso son condiciones médicas crónicas, como lo explica el Dr. Valentín Sánchez en este breve video.
2. Saque el tema.
La Dra. Judy Shiau sugiere: “Si está buscando ayuda con el peso, una de las primeras cosas que puede hacer es decirle a su médico: ‘¿Podemos hablar sobre mi peso hoy?’ Eso abre la puerta. Porque a veces, para un médico de atención primaria, puede ser difícil preguntar si está bien hablar sobre el peso, ya que temen que pueda ser un tema sensible. Pero si usted está listo, no dude en pedir ayuda”.
3. Comparta su historial de peso y alimentación.
Si ya está preparado para hablar sobre el tema, probablemente haya hecho un esfuerzo considerable por su cuenta. La Dra. Megha Poddar, endocrinóloga y especialista en medicina de la obesidad, señala que muchos de sus pacientes ya han perdido una cantidad importante de peso y luego lo han recuperado más de una vez. Este ciclo de pérdida y recuperación de peso, según la Dra. Poddar, es extremadamente común y una de las razones principales por las que la obesidad se considera una enfermedad crónica. Cuanta más información pueda brindar sobre las dietas que ha intentado y las veces que ha subido y bajado de peso, mejor entenderá su médico su situación. Esto también hace menos probable que simplemente le receten “dieta y ejercicio” como única solución.
4. Hable su idioma.
El psicólogo Dr. Michael Vallis aconseja lo siguiente: “Si siente que su proveedor de salud tiene prejuicios hacia usted, podría preguntarle: ‘Doctor(a), ¿usted cree en la medicina basada en evidencia?’ Y casi puedo garantizarle que cualquier médico con licencia en este continente dirá: ‘Sí. La medicina basada en evidencia es el estándar de mi práctica’. Entonces usted puede responder: ‘¿Por qué no está aplicando esa práctica basada en evidencia conmigo y con mi peso?’”
Los tratamientos basados en evidencia para el manejo del peso son aquellos que han demostrado ser efectivos en estudios clínicos de gran escala: medicamentos, programas de reemplazo de comidas (bajo supervisión médica), cirugía, entre otros. Lograr que su médico hable sobre estas opciones es el primer paso hacia un verdadero éxito.
5. Si es necesario, insista.
El Dr. Michael Lyon comenta: “Aún estamos en una época en la que la profesión médica sabe muy poco sobre problemas serios de peso. Muchas veces ni siquiera reconocen que un problema de peso severo es una condición médica, una enfermedad que debe tratarse como cualquier otra. Exija ayuda real a su médico. Diga: ‘Ya hice eso. Ya lo intenté. He seguido programas de dieta. He dado mil vueltas. Ahora necesito ayuda real’”.
6. Tome una decisión informada.
Como dice la Dra. Ali Zentner: “Los pacientes deben reconocer que existe toda un área de la medicina disponible para ellos. Y es fundamental entender que uno puede tratar su enfermedad como desee. Es su cuerpo. Solo tiene uno. Así que si quiere intentarlo de una manera u otra, hágalo. Pero tome una decisión informada”.
7. Elija al profesional de salud adecuado.
“Pregunte cuáles son las credenciales y experiencia de esa persona. Y pregunte en qué se ha formado antes de permitir que emita un juicio sobre su salud”, recomienda la Dra. Zentner.
Para muchas personas, la dieta y el ejercicio por sí solos no son suficientes para alcanzar un peso más saludable. Hoy en día existen tratamientos médicos no quirúrgicos, seguros y eficaces, que han demostrado ser exitosos a largo plazo. Hable con un médico que se enfoque en el tratamiento médico del peso.
La información médica en el sitio web de Mi Peso – ¿Qué Debo Saber? se proporciona solo como un recurso informativo. El contenido no tiene la intención de ser, ni debes depender de él como un sustituto de una evaluación médica profesional, diagnóstico, consejo y tratamiento.