Las reacciones importan

Bienestar, Blog

“No puedo dirigir el viento, pero puedo cambiar la dirección de mis velas”.  Repito esta cita a mis estudiantes de yoga y los aliento a respirar con una pose desafiante. Les digo que el yoga no se trata de qué tan bien pueden hacer la postura física, sino de cómo reaccionan cuando una situación se siente nueva y/o incómoda; y les recuerdo que el malestar es temporal y les pido que vean si pueden soportarlo sin apego o juicio.

Una práctica de yoga que se aborda de esta forma es una práctica excelente para la vida cotidiana. El tapete, un lugar seguro para ensayar nuestras reacciones ante circunstancias difíciles o incluso desalentadoras.

¿Con qué frecuencia practicas tomar el control de tus reacciones? Incluso si no eres un yogui, es algo que querrás considerar agregar a tu rutina de bienestar. En especial si tratas de perder peso, dice el Dr. David Macklin, director de control de peso en Medcan. Ha dedicado la mayor parte de su carrera a tratar y prevenir el exceso de peso y dice que todavía no se ha encontrado con una persona que no haya tenido algunos obstáculos en su viaje de pérdida de peso.

De hecho, estos obstáculos o reveses son inevitables, y el Dr. Macklin nos dice que los tres más comunes son 1) un día para comer fuera, 2) una balanza que no se mueve y 3) ver una foto o reflejo en el espejo que no se siente halagador. Es alentador, pero no endulza la verdad: no hay forma de evitar estos “3 grandes detalles” cuando se trabaja para perder peso. Sin embargo, lo que podemos controlar son nuestras reacciones.

1) Un día para comer fuera

A veces el día se va volando y, antes de que te des cuenta, estás sentado en la fila de comida rápida. O tu estrés es más de lo que puedes manejar y el helado frente al televisor se convierte accidentalmente en tu mecanismo de elección. Está bien. Ocurre.

  • Respira hondo y perdónate por salirte del camino.
  • Cambia el escenario. Sal a caminar, medita o retírate del espacio en el que por lo general comas tus refrigerios y comidas.
  • Recuerda que una alimentación saludable no es todo o nada, y decide que tu próxima opción será más saludable. 
  • Come una comida saludable y para volver a empezar: una comida equilibrada y rica en nutrientes que le indique a tu cerebro y cuerpo que vuelvan al camino correcto.

2) Una balanza que no se mueve

Has dejado de lado tu comida preparada, no te has perdido un entrenamiento en dos semanas e incluso has dejado pasar un pedazo de pastel en una celebración de cumpleaños en tu oficina. Sin embargo, la balanza  No. Se mueve. Estás frustrado y te preguntas cuál es el propósito de todo este arduo trabajo.

  • Siéntete positivo con el hecho de mantenerte en el peso. Es difícil, y no ganar suele ser tan exitoso como perder. 
  • Revisa tu diario de alimentos y escribe cada bocado. Fíjate si hay algún lugar donde hayas omitido tu rutina de comida y de lo que no te hayas dado cuenta antes (obtén aquí nuestro servicio gratuito de diario de comidas)
  • Actívalo. Si normalmente caminas, trata de manejar bicicleta. Si siempre haces yoga, trata de levantar pesas. A veces, el cambio más pequeño puede sacudir las cosas lo suficiente como para que la balanza se mueva nuevamente.
  • Habla con tu doctor. Los estancamientos son comunes, pero no tienen que ser el final del camino. Tu profesional de la salud puede ayudarte a encontrar una solución para tu balanza estancada.  

3) Ver una foto o reflejo que no se siente halagador

Estás disfrutando de un día excelente con una amiga y ella le pide a alguien que les tome una foto a las dos. Miras con entusiasmo la pantalla del teléfono inteligente y de inmediato te sientes abatida. Te sentías realmente bien hasta que viste esa foto, y ahora… no tanto.

  • No seas tan dura contigo misma. Las fotos pueden tener ángulos extraños e iluminación extraña, e incluso las celebridades que están más en forma a veces se toman fotos que prefieren que el público no vea.
  • Recuerda que el exterior no cuenta toda la historia. Tu salud es mucho más que tu apariencia. Si has estado comiendo de manera más saludable y moviéndote más, es probable que tu cuerpo te esté agradeciendo de una forma mucho más importante que el tamaño de la ropa.
  • Ten un mantra positivo que puedas repetir. Podría ser algo como “Soy fuerte” o “Soy digna”.  Repítetelo hasta que te ayude a alejar tu atención de los pensamientos negativos.

Manejar las reacciones requiere práctica, al igual que un deporte o un nuevo ejercicio. Sigue trabajando en ello, y antes de que te des cuenta, lo que solías sentir como contratiempos imposibles será otro pequeño golpe que puedas superar fácilmente.

 

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