Se vuelve más fácil

Bienestar, Blog

Por: Madeleine Ortiz

¿Recuerdas cuando obtuviste tu licencia de conducir por primera vez? Probablemente te sentías bastante nervioso cada vez que te sentabas al volante del coche. Verificabas dos veces su cinturón de seguridad y tres veces los espejos. Todo en la carretera se sentía nuevo y tal vez incluso un poco aterrador. ¿Ahora? Eres un profesional del manejo. Puedes incorporarte al tráfico de las autopistas con facilidad y llegar a donde vas sin pensar en ello. Todo se da naturalmente.

Y manejar probablemente no sea la única vez en la que este patrón haya funcionado en tu vida. Tal vez cambiaste de trabajo y comenzaste  a ganar un poco menos de dinero. No estabas seguro de que sobrevivirías a la reducción del salario, pero después de un tiempo vivir con el nuevo salario se volvió bastante normal. Indudablemente los padres se sintieron agobiados durante los primeros días con sus recién nacidos, pero finalmente se acostumbraron a sus papeles como mamá o papá.

Las personas tienen una habilidad increíble para “acostumbrarse”, y esto no es solo imaginación sino ciencia. La adaptación hedónica es la tendencia de los humanos a regresar rápidamente a un nivel general de “normalidad” y “estabilidad” a pesar de los cambios importantes en sus vidas. Y no importa si los cambios son vistos por la persona como positivos o negativos.

En una reciente encuesta de Facebook se solicitó a los participantes que nombraran algo a lo que pensaban que nunca se acostumbrarían pero que fuera ahora rutinario y ofrecieron ejemplos con entusiasmo. Muchas de las respuestas que se dieron tuvieron que ver con cambios en los hábitos de salud. Una persona mencionó “despertarse lo suficientemente temprano como para hacer ejercicio a las 5:30 a.m.” y otra habló de “comer verduras todos los días”. Esta es una GRAN noticia cuando se trata de cambiar nuestros hábitos. Significa que las cosas a las que crees que nunca te podrías acostumbrar pueden convertirse en una segunda naturaleza si las pones en práctica durante un par de semanas.

Así que aprovecha la adaptación hedónica para adquirir algunos nuevos hábitos de bienestar. Beber 8 vasos de agua al día, no comer postre todas las noches, caminar durante treinta minutos o reemplazar los refrescos por agua mineral quizás suene imposible ahora, pero antes de que te dés cuenta será tan instintivo como poner tu coche en drive.

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