Hacer que la salud sea un asunto familiar

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POR: Paula Diaque Ballesteros, MS, RD, CDE
&
Madeleine Ortiz

Con la familia celebramos, reímos y lloramos. La familia es el pegamento que mantiene nuestras vidas juntas. El estar con la familia y seres queridos aumenta nuestra felicidad y reduce el estrés, por lo tanto no es sorprendente que uno quiera pasar el mayor tiempo posible con ellos. Tampoco nos sorprende que cuando nos reunimos con la familia y amigos habrá mucha comida rica, y no siempre es saludable.

Cuando estamos cuidado el peso y queremos comer saludable, puede sentirse como si tuviéramos que decidir entre nuestros familiares y amigos y nuestra salud. Pero la Nutrióloga Paula Diaque Ballesteros, nos dice que esto no tiene que ser así. Con algunas recomendaciones y práctica, uno no tiene que decidir entre estar con la gente que quiere y tener la salud que merecemos.

Práctica el “No, gracias”

No es fácil decir que “no”, pero no te preocupes, a muchos nos pasa. El primer paso es decir las palabras “no, gracias”. Al principio, rechazar ciertos platillos te puede hacer sentir incómodo, pero con la práctica se hace más fácil. Se amable, pero firme con quien te ofrece la comida. Si ayuda, explica porqué estas diciendo que no. Por ejemplo, “no gracias, ya estoy lleno” o “no, gracias, estoy cuidado mi salud en este momento”. Si aún te sientes incómodo, práctica con tus amigos cercanos o pareja hasta que lo sientas más natural.

Cuida tus porciones

Si el decir no te cuesta mucho trabajo, enfócate en controlar tus porciones. Pide una pequeña porción o solo una “probadita”. Una vez que hayas probado esa porción pequeña, agradece a quien te lo ofreció pero que no quieres más. También, educadamente puedes decir que no quieres llevarte a tu casa lo que sobró de comida, para que no tengas ninguna tentación después de la fiesta.

Haz un plan

Si vas a ir a casa de tus abuelos y sabes que hacen tu platillo favorito, ¡aprovecha y disfrútalo! Solo hazlo con un plan. Tus platillos favoritos pueden ser parte de tu plan de alimentación si planeas que los demás platillos y comidas que comas durante el día sean lo más nutritivos posibles. Escoger de vez en cuando aquellos platillos que más te gustan y decir que no aquellos que no te gustan tanto o no son tan especiales te puede ayudar a llevar un balance en tu alimentación y  a sentirte  bien.

Cuidado con la botana

Las reuniones familiares o con amigos siempre empiezan con una botana, pero pueden ser engañoso ya que no controlamos la cantidad de botana que comemos. Una simple solución es estar consciente de lo que vamos a comer. En un plato pequeño, escoge qué botana quieres comer, no llenes demasiado el plato, y disfrútalo. Recuerda, ¡que todavía falta la comida principal!  Por lo general comemos más de lo que queremos porque no estamos poniendo atención a lo que comemos.

Lleva algo para compartir

Busca un platillo saludable que te guste y llévalo para compartir. Esta puede ser una buena oportunidad para incluir un platillo con verduras. Si haces esto, ya sabes que tienes un platillo saludable y que es parte de tu plan de alimentación. También le das la oportunidad a los demás de probar un platillo saludable que pueden incluir en su alimentación. Entre más motives a los demás, más apoyo tendrás en reuniones sociales en el futuro.

Disfruta el tiempo con familiares y amigos

Cuando estés con familiares y amigos, disfruta ese momento. La comida es especial e importante, pero lo mejor es poder disfrutar de la compañía de tus seres queridos. Entre mejor esté tu salud, más tiempo tendrás con tus familiares y amigos. Si en alguna ocasión comes de más, no te agobies o te preocupes; solo sé consciente de lo que ocurrió, porqué pasó y qué puedes hacer en el futuro para que no vuelva a suceder.

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